De Virgen Hodegetria a Virgen Majestad
La imagen de culto de Santa María del Prado, «Restauradora de las dos Castillas, Fundadora, Patrona y Protectora de Ciudad Real», tal y como la invocaron desde antiguo los ciudadrealeños, alcanzó la imagen visual por la que hoy es conocida en sucesivas transformaciones que comenzaron en el siglo XVI.
Hasta finales de dicho siglo, y desde su aparición en 1088, los ciudadrealeños y demás devotos veneraban, en lo que comenzó siendo ermita y hoy es catedral, a la Virgen María bajo la advocación del Prado, en una talla completa del siglo XIV sentada en un trono dorado, con el Niño sentado en la rodilla izquierda de la Madre, ligeramente ladeado y con un globo en la mano.
Desde su iconografía primitiva como Virgen Hodegetria pasó a la configuración de imagen de vestir, como Virgen Majestad, con el Niño entronizado en su pecho.