Coronación Pontificia

Coronación Pontificia de la Virgen del Prado

La histórica jornada en la que Ciudad Real coronó solemnemente a su Excelsa Patrona.

Una jornada histórica

25.000 personas presenciaron la Coronación de la Virgen del Prado

Ciudad Real vivió una jornada grandiosa con motivo de la coronación canónica de su Excelsa Patrona. Unas veinticinco mil personas presenciaron la emotiva ceremonia, llenando por completo la Plaza del Generalísimo y buena parte de las calles próximas.

La procesión y la entrada en la plaza

A las diez y media salió de la Santa Iglesia Prioral la procesión con la imagen de la Patrona, acompañada por su Ilustre Hermandad, el Cabildo catedral y los prelados asistentes. Las coronas de la Virgen y el Niño eran portadas en sendas bandejas.

La entrada de la carroza en la plaza se produjo a las once menos cuarto, entre la emoción y los vítores de la multitud. El público no cesó de aclamar a la Virgen hasta el comienzo de la Santa Misa, a las once en punto.

Al ofertorio fueron ofrecidas las coronas de la Virgen y el Niño. Terminada la Misa se dio lectura a la Bula Pontificia de Su Santidad Pablo VI, acogida con grandes aplausos.

El momento culminante

La Coronación

12:15

El obispo don Juan Hervás y Benet y el alcalde de la ciudad subieron a la carroza para colocar las coronas sobre las cabezas del Niño y de la Santísima Virgen del Prado.

El momento fue de enorme emoción: la multitud vitoreó a la Patrona, la Banda Municipal interpretó el himno nacional, se dispararon cohetes y miles de pañuelos se agitaron desde el paseo, las calzadas, balcones y azoteas.

La alocución del Obispo

«¡Ha llegado la hora!, la hora de todos tan deseada de la Coronación canónica de la Virgen Santísima del Prado.»

«La coronamos todos los presentes en un plebiscito de amor.»

«En esta Corona están escondidos grandes tesoros: el sudor de nuestros trabajadores, las lágrimas de nuestras madres, las preocupaciones de los padres, los anhelos de la juventud, los destinos de nuestra ciudad, los desvelos de la autoridad; en una palabra, el amor de nuestro pueblo.»

«La Virgen del Prado está íntimamente ligada a la historia de Ciudad Real. Es gloria de nuestra Ciudad, alegría de los corazones, honor de nuestro pueblo.»

Regreso al templo

Seguidamente se organizó la procesión de regreso de la imagen, luciendo ya su rica corona. El paso de la comitiva fue acogido con grandes aplausos y la entrada en el templo resultó emocionante, entre volteo de campanas, disparo de cohetes y vítores.

Final de los actos

Ya en la catedral, Marcos Redondo entonó una plegaria a la Virgen y posteriormente los fieles cantaron el himno a Nuestra Señora del Prado, dándose por terminados los actos de la Coronación.

Una jornada para la memoria

Sobre la una de la tarde se dio fin a aquella emotiva jornada, llamada a perdurar en la memoria de los hijos de Ciudad Real.